En que creen los gnosticos

Marcionismo

El gnosticismo (pronunciado NOS tuh siz um) fue un movimiento religioso del siglo II que afirmaba que la salvación podía obtenerse mediante una forma especial de conocimiento secreto. Los primeros padres de la iglesia cristiana, como Orígenes, Tertuliano, Justino Mártir y Eusebio de Cesarea, condenaron a los maestros y creencias gnósticas como heréticas.

El término gnosticismo se deriva de la palabra griega gnosis, que significa «saber» o «conocimiento». Este conocimiento no es intelectual sino mítico y viene a través de una revelación especial de Jesucristo, el Redentor, o a través de sus apóstoles. El conocimiento secreto revela la clave de la salvación.

Las creencias gnósticas chocaban fuertemente con la doctrina cristiana aceptada, lo que hizo que los primeros líderes de la Iglesia se vieran envueltos en acalorados debates sobre estas cuestiones.  A finales del siglo II, muchos gnósticos se separaron o fueron expulsados de la Iglesia. Formaron iglesias alternativas con sistemas de creencias considerados heréticos por la iglesia cristiana.

Dualismo: Los gnósticos creían que el mundo estaba dividido en los reinos físico y espiritual. El mundo material creado (la materia) es malo, y por lo tanto se opone al mundo del espíritu, y que sólo el espíritu es bueno. Los adeptos al gnosticismo solían construir un dios maligno y menor y seres del Antiguo Testamento para explicar la creación del mundo (materia) y consideraban a Jesucristo un Dios totalmente espiritual.

Los evangelios gnósticos de jesús: el

Al tomar conciencia de sí mismo, el yo descubre también que no es realmente suyo, sino que es el ejecutor involuntario de los designios cósmicos. El conocimiento, la gnosis, puede liberar al hombre de esta servidumbre; pero como el cosmos es contrario a la vida y al espíritu, el conocimiento salvador no puede aspirar a la integración en el conjunto cósmico y al cumplimiento de sus leyes. Para los gnósticos … la alienación del hombre con respecto al mundo ha de ser profundizada y llevada a su culminación, para la extirpación del ser interior que sólo así puede ganarse a sí mismo (Jonas, p. 329).

¿Hacia dónde nos dirigimos? Esta pregunta está en el centro de la exégesis gnóstica, y de hecho colorea y dirige todos los intentos de llegar a un acuerdo, no sólo con las Escrituras hebreas, que sirvieron como texto principal de la interpretación gnóstica, sino con la existencia en general.

La idea o noción gnóstica no se basaba en una cosmovisión o procedimiento filosófico. Más bien, la visión gnóstica del mundo se basaba en la intuición de una ruptura radical y aparentemente irreparable entre el reino de la experiencia (pathos) y el reino del verdadero Ser, es decir, la existencia en su aspecto positivo, creativo o auténtico.

Ecclesia gnostica

En realidad no existe el gnosticismo cristiano, porque el verdadero cristianismo y el gnosticismo son sistemas de creencias mutuamente excluyentes. Los principios del gnosticismo contradicen lo que significa ser cristiano. Por lo tanto, aunque algunas formas de gnosticismo pueden pretender ser cristianas, en realidad son decididamente no cristianas.

El gnosticismo fue quizá la herejía más peligrosa que amenazó a la Iglesia primitiva durante los tres primeros siglos. Influenciado por filósofos como Platón, el gnosticismo se basa en dos premisas falsas. En primer lugar, propugna un dualismo respecto al espíritu y la materia. Los gnósticos afirman que la materia es inherentemente mala y el espíritu es bueno. Como resultado de esta presuposición, los gnósticos creen que todo lo que se hace en el cuerpo, incluso el pecado más grave, no tiene sentido porque la vida real existe sólo en el reino del espíritu.

En segundo lugar, los gnósticos afirman poseer un conocimiento elevado, una «verdad superior» que sólo conocen unos pocos. Gnosticismo viene de la palabra griega gnosis que significa «saber». Los gnósticos afirman poseer un conocimiento superior, no de la Biblia, sino adquirido en algún plano místico superior de la existencia. Los gnósticos se ven a sí mismos como una clase privilegiada elevada por encima de todos los demás por su conocimiento más elevado y profundo de Dios.

Las escrituras gnósticas: un nuevo tra

La etiqueta «gnosticismo» es difusa y describe diversas sectas e ideas en el mundo antiguo. Este cuadro resume los elementos de varios grupos gnósticos que la mayoría de los cristianos encontraron especialmente problemáticos. Una secta gnóstica en particular no necesariamente habría sostenido todas las siguientes creencias.

DIOS – Hay dos Dioses opuestos: el Padre supremo, espiritual y desconocido que está alejado del mundo y que sólo se revela por Cristo; y el creador subordinado, ignorante y malvado del mundo (Demiurgo).

HUMANIDAD – Los gnósticos son por naturaleza la élite, los espirituales, pues tienen la «semilla» del reino espiritual dentro de ellos. Esta chispa divina (el espíritu) está atrapada dentro del cuerpo material, carnal, y anhela liberarse de esta mazmorra maligna.

SALVACIÓN Sólo el espíritu inmortal del gnóstico se salva cuando se libera del cautiverio material y regresa al reino espiritual del Padre. La salvación es por el conocimiento (gnosis) -por saber que el verdadero Dios es el Padre, no el Demiurgo, y que el verdadero hogar del espíritu es su lugar de origen, el reino del Padre, no el mundo material con sus cuerpos de carne.