Como funciona el mundo actual

la mano de obra del futuro

El mundo tecnológico en el que vivimos es un mundo lleno de promesas pero también de retos. Los coches que se conducen solos, las máquinas que leen radiografías y los algoritmos que responden a las consultas de los servicios de atención al cliente son manifestaciones de nuevas y potentes formas de automatización. Sin embargo, aunque estas tecnologías aumenten la productividad y mejoren nuestras vidas, su uso sustituirá a algunas actividades laborales que actualmente realizan los humanos, algo que ha suscitado una gran preocupación en la opinión pública.

Los resultados revelan un rico mosaico de posibles cambios en las ocupaciones en los próximos años, con importantes implicaciones para las habilidades de la fuerza de trabajo y los salarios. Nuestra principal conclusión es que, aunque en la mayoría de los casos habrá suficiente trabajo para mantener el pleno empleo hasta 2030, las transiciones serán muy difíciles, igualando o incluso superando la escala de los cambios en la agricultura y la industria que hemos visto en el pasado.

Anteriormente descubrimos que aproximadamente la mitad de las actividades por las que se paga a las personas en todo el mundo podrían automatizarse teóricamente utilizando las tecnologías actualmente demostradas. Muy pocas ocupaciones -menos del 5%- consisten en actividades que pueden ser totalmente automatizadas.

entender el cambiante mundo del trabajo

En las últimas tres décadas, a medida que las economías en desarrollo se industrializaban y empezaban a competir en los mercados mundiales, empezó a tomar forma un mercado laboral global. Cuando más de mil millones de personas se incorporaron a la población activa, un movimiento masivo de “la granja a la fábrica” aceleró bruscamente el crecimiento de la productividad y el PIB per cápita en China y otras naciones tradicionalmente rurales, ayudando a sacar de la pobreza a cientos de millones de personas. Para aumentar la productividad, las economías desarrolladas invirtieron en tecnologías que ahorran mano de obra y aprovecharon las fuentes mundiales de mano de obra de bajo coste.

Hoy, las tensiones en este mercado son cada vez más evidentes. En las economías avanzadas, la demanda de mano de obra altamente cualificada crece ahora más rápido que la oferta, mientras que la demanda de mano de obra poco cualificada sigue siendo débil. La participación global de la mano de obra en la renta, o la parte de la renta nacional que se destina a la remuneración de los trabajadores, ha disminuido, y la desigualdad de ingresos aumenta a medida que los trabajadores menos cualificados -entre ellos 75 millones de jóvenes- experimentan el desempleo, el subempleo y el estancamiento de los salarios.

el cambiante mundo del trabajo

En un mundo cada vez más conectado y digital, el mundo del trabajo está experimentando un cambio fundamental. El acceso a la información es más fácil y la colaboración más flexible. Los teléfonos inteligentes y los ordenadores portátiles permiten a los empleados estar en contacto y seguir trabajando en todo momento, sin importar dónde se encuentren. Una de las consecuencias de esto es que los límites entre el trabajo y el tiempo de ocio se difuminan, y otra es que el entorno de trabajo cambia, lo que puede repercutir en la salud de los empleados.

El trabajo que antes se realizaba de una en una mediante sistemas analógicos, ahora se realiza cada vez más en paralelo mediante plataformas de software. Estos nuevos procesos de trabajo permiten realizar trabajos de mayor calidad a un ritmo más rápido, liberando así el potencial de crecimiento. Si bien esto significa que se puede realizar más trabajo en el mismo tiempo, también significa que las habilidades de los empleados se han quedado obsoletas y tienen que aprender otras nuevas. Esto también puede suponer un riesgo para la salud física y mental de los empleados. Teniendo esto en cuenta, hay que establecer medidas adecuadas para identificar los riesgos para la salud causados por estos aspectos de la intensificación del trabajo y para contrarrestarlos.

el cambiante mundo del trabajo resumen

Múltiples estudios han documentado que un gran número de puestos de trabajo están en peligro a medida que los dispositivos programados -muchos de ellos sistemas inteligentes y autónomos- continúan su marcha hacia los lugares de trabajo. Un estudio reciente realizado por economistas del ámbito laboral ha concluido que “un robot más por cada mil trabajadores reduce la relación empleo-población en unos 0,18-0,34 puntos porcentuales y los salarios en un 0,25-0,5 por ciento”. Cuando el Pew Research Center y el Imagining the Internet Center de la Universidad de Elon preguntaron a los expertos en 2014 si la IA y la robótica crearían más puestos de trabajo de los que destruirían, el veredicto se dividió por igual: El 48% de los encuestados preveía un futuro en el que se perderían más puestos de trabajo de los que se crearían, mientras que el 52% decía que se crearían más puestos de trabajo de los que se perderían. Desde aquel sondeo de expertos, el futuro del empleo ha sido uno de los temas principales de muchas conferencias importantes en todo el mundo.

Se han promovido varias soluciones políticas y de mercado para hacer frente a la pérdida de empleo y salarios prevista por tecnólogos y economistas. Una idea clave que surge de muchas conversaciones, incluida una de las discusiones principales en el Foro Económico Mundial en 2016, es que los cambios en los entornos educativos y de aprendizaje son necesarios para ayudar a las personas a mantenerse empleables en la fuerza laboral del futuro. Entre las seis conclusiones generales de un nuevo informe de 184 páginas de las Academias Nacionales de Ciencias, los expertos recomiendan: “El sistema educativo tendrá que adaptarse para preparar a los individuos para el cambiante mercado laboral. Al mismo tiempo, los recientes avances de las tecnologías de la información ofrecen formas nuevas y potencialmente más accesibles de acceder a la educación.”