Avion estrellado con futbolistas

Partes del cuerpo del accidente del avión del chapecoense

Una avioneta Piper PA-46 Malibu que transportaba al futbolista argentino Emiliano Sala se estrelló en el Canal de la Mancha frente a Alderney, en las Islas del Canal, el 21 de enero de 2019. Había viajado desde Nantes, Francia, a Cardiff, Gales.

El contacto por radar se perdió cuando la aeronave estaba a 13 millas náuticas (24 km; 15 mi) al norte de Guernsey. Tras el abandono de la búsqueda de supervivientes el 24 de enero, se inició una búsqueda privada de los restos del avión. Se recuperó el cuerpo de Sala, pero no se encontró ningún rastro del piloto David Ibbotson.

La investigación de la AAIB determinó que el cuerpo de Sala presentaba altos niveles de exposición al monóxido de carbono, que se había filtrado en la cabina del avión y podía haber afectado a la capacidad de juicio del piloto. Ibbotson no tenía licencia para volar en el momento del accidente, ni estaba cualificado para volar de noche. David Henderson, que organizó el vuelo y estaba previsto que fuera el piloto, fue acusado de poner en peligro la seguridad de una aeronave. Fue declarado culpable el 28 de octubre de 2021, tras un juicio celebrado en el Tribunal de la Corona de Cardiff.

Vuelo 447 de air france

El vuelo 2933 de LaMia fue un vuelo chárter de un Avro RJ85, operado por LaMia, que el 28 de noviembre de 2016 se estrelló cerca de Medellín, Colombia, matando a 71 de las 77 personas que iban a bordo. La aeronave transportaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense y su séquito desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) a Medellín, donde el equipo tenía previsto jugar la fase final de la Copa Sudamericana 2016. Uno de los cuatro tripulantes, tres de los jugadores y otros dos pasajeros sobrevivieron con heridas.

El informe oficial de la Aeronáutica Civil de Colombia, Aerocivil, determinó que las causas del accidente fueron el agotamiento del combustible debido a un plan de vuelo inadecuado por parte de la aerolínea, y un error del piloto en la toma de decisiones a medida que la situación empeoraba, incluido el hecho de no declarar una emergencia después de que los niveles de combustible fueran críticamente bajos, no informando así al control de tráfico aéreo en Medellín de que era necesario un aterrizaje prioritario.

La aeronave era un Avro RJ85, con matrícula CP-2933,[1] número de serie E.2348,[2] que voló por primera vez en 1999,[3] tras pasar por otras aerolíneas y un periodo de almacenamiento entre 2010 y 2013, fue adquirida por LaMia, una aerolínea de propiedad venezolana que opera desde Bolivia,[2][4].

Filipe machado

El vuelo 2933 de LaMia fue un vuelo chárter de un Avro RJ85, operado por LaMia, que el 28 de noviembre de 2016 se estrelló cerca de Medellín, Colombia, matando a 71 de las 77 personas que iban a bordo. La aeronave transportaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense y su séquito desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) a Medellín, donde el equipo tenía previsto jugar la fase final de la Copa Sudamericana 2016. Uno de los cuatro tripulantes, tres de los jugadores y otros dos pasajeros sobrevivieron con heridas.

El informe oficial de la Aeronáutica Civil de Colombia, Aerocivil, determinó que las causas del accidente fueron el agotamiento del combustible debido a un plan de vuelo inadecuado por parte de la aerolínea, y un error del piloto en la toma de decisiones a medida que la situación empeoraba, incluido el hecho de no declarar una emergencia después de que los niveles de combustible fueran críticamente bajos, no informando así al control de tráfico aéreo en Medellín de que era necesario un aterrizaje prioritario.

La aeronave era un Avro RJ85, con matrícula CP-2933,[1] número de serie E.2348,[2] que voló por primera vez en 1999,[3] tras pasar por otras aerolíneas y un periodo de almacenamiento entre 2010 y 2013, fue adquirida por LaMia, una aerolínea de propiedad venezolana que opera desde Bolivia,[2][4].

Vuelo 3407 de colgan air

El vuelo 2933 de LaMia fue un vuelo chárter de un Avro RJ85, operado por LaMia, que el 28 de noviembre de 2016 se estrelló cerca de Medellín, Colombia, matando a 71 de las 77 personas a bordo. La aeronave transportaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense y su séquito desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) a Medellín, donde el equipo tenía previsto jugar la fase final de la Copa Sudamericana 2016. Uno de los cuatro tripulantes, tres de los jugadores y otros dos pasajeros sobrevivieron con heridas.

El informe oficial de la Aeronáutica Civil de Colombia, Aerocivil, determinó que las causas del accidente fueron el agotamiento del combustible debido a un plan de vuelo inadecuado por parte de la aerolínea, y un error del piloto en la toma de decisiones a medida que la situación empeoraba, incluido el hecho de no declarar una emergencia después de que los niveles de combustible fueran críticamente bajos, no informando así al control de tráfico aéreo en Medellín de que era necesario un aterrizaje prioritario.

La aeronave era un Avro RJ85, con matrícula CP-2933,[1] número de serie E.2348,[2] que voló por primera vez en 1999,[3] tras pasar por otras aerolíneas y un periodo de almacenamiento entre 2010 y 2013, fue adquirida por LaMia, una aerolínea de propiedad venezolana que opera desde Bolivia,[2][4].