Alemanes nazis actuales

¡bienvenidos a la “aldea nazi”! | documental de dw

En el Programa Nacional Socialista de 1920 del Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP), Adolf Hitler mencionó por primera vez la frase “Cristianismo positivo”. El Partido no quería vincularse a una denominación cristiana en particular, sino con el cristianismo en general, y buscaba la libertad de religión para todas las denominaciones “siempre que no pongan en peligro su existencia ni se opongan a los sentidos morales de la raza germánica”. (punto 24).

Esta sección no cita ninguna fuente. Por favor, ayude a mejorar esta sección añadiendo citas de fuentes fiables. El material sin fuente puede ser cuestionado y eliminado. (Diciembre 2021) (Aprende cómo y cuándo eliminar este mensaje de la plantilla)

Esta sección contiene posiblemente una investigación original. Por favor, mejórala verificando las afirmaciones realizadas y añadiendo citas en línea. Las afirmaciones que sólo consisten en investigación original deben ser eliminadas. (Diciembre 2021) (Aprende cómo y cuándo eliminar este mensaje de la plantilla)

La Iglesia católica criticó el término. Así, en la encíclica Mit brennender Sorge del Papa Pío XI de 1937 se criticaba el uso del lenguaje en la Alemania nazi. En la primera parte principal de la encíclica, Pío XI se dirige contra el uso del término “creer en Dios”. El Papa expresa su admiración por aquellos que cumplieron con su deber cristiano contra un neopaganismo agresivo que a menudo era favorecido por los partidos influyentes.

Alemania nazi – imágenes de la locura (1937 – 1939)

El neonazismo se refiere a los movimientos militantes, sociales y políticos posteriores a la Segunda Guerra Mundial que buscan revivir y reinstaurar la ideología nazi. Los neonazis buscan emplear su ideología para promover el odio y la supremacía blanca, atacar a las minorías raciales y étnicas (lo que incluye el antisemitismo y la islamofobia) y, en algunos casos, crear un estado fascista[1][2].

El neonazismo es un fenómeno global, con representación organizada en muchos países y redes internacionales. Toma prestados elementos de la doctrina nazi, como el antisemitismo, el ultranacionalismo, el racismo, la xenofobia, el capacitismo, la homofobia, el antirromanismo, el anticomunismo y la creación de un “Cuarto Reich”. La negación del Holocausto es común en los círculos neonazis.

Los neonazis exhiben regularmente símbolos nazis y expresan su admiración por Adolf Hitler y otros líderes nazis. En algunos países europeos y latinoamericanos, las leyes prohíben la expresión de opiniones pronazis, racistas, antisemitas u homófobas. Muchos símbolos relacionados con el nazismo están prohibidos en los países europeos (especialmente en Alemania) en un esfuerzo por reducir el neonazismo[3].

Lo que los neonazis han heredado del nazismo original

“Mein Kampf” es una mezcla de autobiografía y manifiesto que Hitler comenzó a escribir durante una estancia en prisión bastante cómoda tras su fallido golpe de estado de 1923. Se publicó por primera vez en dos volúmenes en 1925 y 1926. El título significa “Mi lucha”, y es cierto que Hitler tuvo problemas de sintaxis, gramática y estilo. Un crítico contemporáneo lo ridiculizó como “Mein Krampf” (Mi calambre). Gran parte de él resulta hoy aburrido o incomprensible. Algunas frases exigen una parodia: “Los huevos de Colón se cuentan por cientos de miles, pero los de Colón se encuentran con menos frecuencia”.

En la prosa se entreteje un crudo darwinismo social y un antisemitismo que resonó incluso más allá de Alemania, así como indicios del potencial asesino del autor. Después de haber sido gaseado por los británicos en la primera guerra mundial, Hitler escribe: si algunos de los “corruptores hebreos del pueblo hubieran sido retenidos bajo el gas venenoso, como ocurrió con cientos de miles de nuestros mejores trabajadores alemanes en el campo, el sacrificio de millones en el frente no habría sido en vano”.

Cómo alemania se enfrenta a su oscuro pasado nazi

La debilidad de la república de Weimar tras la guerraAlemania se convirtió en una república en 1919. Tras perder la Primera Guerra Mundial, el Kaiser Guillermo II abdicó. Muchos alemanes estaban descontentos con la nueva situación. Anhelaban volver al Imperio. Además, muchos creían que los socialdemócratas gobernantes eran los culpables de la pérdida de la guerra. Sin embargo, las cosas empezaron a mejorar a partir de mediados de los años 20. Y entonces, en 1930, llegó la crisis económica mundial. Alemania no pudo seguir pagando las deudas de guerra estipuladas en el Tratado de Paz de Versalles. Millones de alemanes perdieron sus empleos. El país también entró en una crisis política. Los gabinetes caían y se celebraban nuevas elecciones sin cesar. Parecía imposible formar un gobierno mayoritario.

El ascenso del NSDAPEste fue el telón de fondo del ascenso del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP). Cuando se fundó en 1920, era un partido pequeño. Pero Hitler utilizó su talento oratorio para atraer a más y más miembros. El partido se caracterizaba por su nacionalismo extremo y su antisemitismo. En noviembre de 1923, Hitler llegó a liderar un intento de golpe de estado. Fue un completo fracaso. Hitler acabó entre rejas y el tribunal prohibió el NSDAP. A finales de 1924, Hitler fue liberado tras cumplir una condena relativamente corta. Sin embargo, su carrera política no había terminado. En la cárcel había escrito Mein Kampf, en el que exponía sus planes para Alemania.A partir de entonces, los nazis se ceñirían a la ley e intentarían obtener el poder mediante elecciones. Se beneficiaron de la crisis económica que comenzó a finales de los años veinte. Los nazis aprovecharon la crisis para condenar al gobierno y al tratado de paz de Versalles. Su estrategia fue eficaz. En las elecciones de 1928, el NSDAP obtuvo 0,8 millones de votos; en 1930, la cifra había aumentado a 6,4 millones.