Pacto pedro sanchez pablo iglesias

Zapatero e ibarretxe más distanciados

31/05/2016 – Análisis España, que ha sido gobernada desde el retorno de la democracia en 1975, alternativamente por dos partidos principales, el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero (PSOE), con el apoyo de los partidos regionalistas cuando el PP o el PSOE no lograban la mayoría absoluta, despertó el pasado 20 de diciembre con un parlamento fragmentado y dividido en cuatro partes principales – el Partido Popular, liderado por el presidente del gobierno saliente Mariano Rajoy (28. 92% de los votos 123 diputados), el PSOE (22,16%, 90 diputados), Podemos (20,83%, 69 diputados) y Ciudadanos (C’s) (13,7%, 40 diputados), un resultado que dificulta la formación de un nuevo gobierno.

No fue posible porque los socialistas no quisieron. Ni siquiera querían hablar con nosotros», sostuvo para explicar su fracaso. En realidad, Mariano Rajoy contaba con la organización inmediata de nuevas elecciones parlamentarias. Aunque el líder de

Ciudadanos y Podemos. Este último partido exigió de inmediato la diputación para sus dirigentes Pablo Iglesias, la mitad de los ministerios (incluida la creación de un ministerio «plurinacional») o para ser más precisos, la composición de un gobierno proporcional a los resultados de las elecciones parlamentarias del 20 de diciembre, la promesa de un gasto social adicional y sobre todo la organización de un referéndum de autogobierno en Cataluña, medida contra la que los socialistas y los miembros de

Pablo iglesias irradia odio en la sesión de investidura de

PSOE y Unidos Podemos llegaron a las urnas en abril en una campaña de guante blanco tras haber colaborado durante 10 meses en un gobierno socialista. Sánchez se convirtió en presidente en mayo de 2018 gracias a una moción de censura contra el conservador Mariano Rajoy, cuyo partido había sido condenado por corrupción. La coalición liderada por Pablo Iglesias quedó entonces fuera del Gobierno.

De esa colaboración surgieron algunos acuerdos relevantes, como la aprobación de la subida del Salario Mínimo Interprofesional o el aumento de los permisos de paternidad, y sirvió, en cierta medida, para restañar las heridas tras el intento de acuerdo frustrado para desbancar a los conservadores en 2016.

El entendimiento se plasmó en la firma de unos Presupuestos Generales del Estado que PSOE y Unidos Podemos califican como «los de mayor enfoque social de la historia.» Sin embargo, el rechazo de las fuerzas independentistas catalanas a las cuentas públicas llevó a unas elecciones anticipadas. La situación en Cataluña era, y sigue siendo en estos momentos, problemática: antes en pleno juicio por el proceso independentista y ahora a la espera de la sentencia con la que sus líderes se enfrentan a penas de hasta 30 años de cárcel entre rejas.

Análisis emocional de los políticos españoles

El líder del partido de izquierda español Podemos, Pablo Iglesias (d), saluda al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, al final de la segunda sesión de votación de investidura celebrada en la Cámara Baja en Madrid, España, el 7 de enero de 2019. [Juan Carlos Hidalgo/EPA/EFE]

El Parlamento español confirmó este martes (7 de enero) por un estrecho margen al líder socialista Pedro Sánchez como presidente del Gobierno para una nueva legislatura, lo que allana el camino para el primer gobierno de coalición del país desde su regreso a la democracia en la década de 1970.

Sánchez, que ha desempeñado un papel provisional desde las elecciones no concluyentes del año pasado, dirigirá un gobierno de coalición en minoría con la izquierda radical de Podemos en el primer acuerdo de poder compartido en España desde la muerte en 1975 del dictador Francisco Franco.

«Hoy comienza un periodo de moderación, progreso y esperanza», tuiteó Sánchez tras su victoria, que se produjo dos días después de perder una votación inicial de confianza en la que necesitaba una mayoría absoluta de 176.

Sánchez se apresuró a cerrar un acuerdo de coalición con Podemos, que nunca ha gobernado a nivel nacional, y ambos partidos se comprometieron a subir el salario mínimo y a elevar los impuestos a las rentas altas y a las grandes empresas.

Pacto pedro sanchez pablo iglesias del momento

El líder del partido de izquierda español Podemos, Pablo Iglesias (d), saluda al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, al final de la segunda sesión de votación de investidura celebrada en la Cámara Baja en Madrid, España, el 7 de enero de 2019. [Juan Carlos Hidalgo/EPA/EFE]

El Parlamento español confirmó este martes (7 de enero) por un estrecho margen al líder socialista Pedro Sánchez como presidente del Gobierno para una nueva legislatura, lo que allana el camino para el primer gobierno de coalición del país desde su regreso a la democracia en la década de 1970.

Sánchez, que ha desempeñado un papel provisional desde las elecciones no concluyentes del año pasado, dirigirá un gobierno de coalición en minoría con la izquierda radical de Podemos en el primer acuerdo de poder compartido en España desde la muerte en 1975 del dictador Francisco Franco.

«Hoy comienza un periodo de moderación, progreso y esperanza», tuiteó Sánchez tras su victoria, que llegó dos días después de perder una primera votación de confianza en la que necesitaba una mayoría absoluta de 176.

Sánchez se apresuró a cerrar un acuerdo de coalición con Podemos, que nunca ha gobernado a nivel nacional, y ambos partidos se comprometieron a subir el salario mínimo y a elevar los impuestos a las rentas altas y a las grandes empresas.